miércoles, agosto 03, 2011

Compañeros... Punto final II.

Hace ya casi 9 años que somos "conocidos" con algunos, tal vez con la mayoría, los amigos se cuentan con los dedos de una mano, y nos sobran dedos, me decían ayer por la noche, y quien lo dijo tiene toda la boca llena de razón, debemos entender que al trabajo vamos a eso, a trabajar, no a cultivar amistades, si por alguna razón estas se llegan a dar, ya son consideradas una ganancia extra. Yo puedo contarme entre la gente que tuvo la fortuna o la bendición de tener amigos dentro de mi trabajo, y claro esta, esa amistad se ha demostrado en los momentos más difíciles.

El compañerismo en el trabajo es circunstancial, y hay situaciones que nos hacen estar unidos, y de pronto las condiciones cambian y dejamos de ser buenos compañeros de trabajo, ya sea por competencia laboral insana, o porque nuestros intereses cambian, o porque a mi el jefe no me quiere y a ti si, en fin, puede haber n-mil razones por las que podamos permanecer unidos como buenos compañeros o por las que tengamos que romper el clima de armonía que en algún momento tuvimos.

Mis inicios fueron buenos, y son a los que quiero regresar si tengo que permanecer, poder mirar a la gente como eso, como gente de la cual no espero nada y a la cual daré los buenos días o las buenas tardes con educación y cortesía.

Crecimos juntos en muchos sentidos, cuando llegue, fui recibida con ánimo y amistad de algunos, con recelo por otros, que, como no sabían lo que hacía, se preguntaban ¿qué privilegios tenía yo?, ¿por qué no participaba en tal o cual reunión para la elaboración de los probgramas?, no es que tuviera privilegios, simplemente, mi labor era distinta y no podía participar en las cosas que el resto participaba, eso incluía los beneficios que los demás tenían; tuvieron que pasar como tres años, para que todos esos puntos quedaran aclarados, para que mis condiciones de trabajo se igualaran a las del resto y entonces, cuando se comprendio esto, el ambiente laboral en torno a mi, mejoro mucho, fue más ameno, más agradable, mas de "compañerismo", de pronto hubo momentos en que ese compañerismo daba la impresión de amistad; es fácil confundirse.

Conforme paso el tiempo los lazos se fueron estrechando porque había luchas laborales por las cuales permanecer juntos, por las cuales había que trabajar juntos, y así se dio, en un ambiente de armonía, cada cual aportaba su granito de arena, y poco a poco ese grupo de compañeros se fue haciendo más grande, parecía que cada vez, se sumaban más con ideas semejantes y podíamos compartir una visión laboral a la que queríamos llegar, y claro esta que nos esforzamos para ello.

Juntos enfrentamos muchas cosas, mis compañeros me apoyaron en momentos difíciles, y yo a ellos también; a partir de hace tres o cuatro años empezamos a ver lo laboral con otra mirada, y fue bueno, fuimos solidarios y unidos, y eso, no lo olvido.

Nuevamente, en este último año tuve oportunidad de conocer a mis amigos (dentro del trabajo), a los que estarían apoyando incondicionalmente, preguntando ¿cómo estás?, ¿cómo te sientes?, ¿en qué te ayudo?, todas esas (muy pocas) personas que me ayudaron a salir adelante en los momentos en los que parecía que yo no podía más, que me dieron ánimos, consuelo, palabras de aliento, abrazos de afecto.

Conocí también a aquellos compañeros que, cuando las cosas marchan bien, están a tu lado y como en todo, cuando algo sale "mal" se van, no lo digo porque los critique, simplemente las cosas así suceden, porque es la naturaleza del hombre protegerse antes de que la desgracia ajena nos alcance, y eso sucede cuando no estamos completamente convencidos de los que están a nuestro lado, acompañándonos.

Hoy por ejemplo, veo que a mi regreso se han generado rumores, y los han generado justamente quienes cuando todo iba bien, estaban a mi lado, y que cuando tuve que irme, simplemente desaparecieron, hoy a mi regreso, lejos de alejar esos rumores preguntando directamente a mi, ¿qué sucede?, se involucran en la ciencia de la "rumorología", ¿ya viste que paso?, ¿supiste lo que esta haciendo?, ¿sabes lo que va a pasar?, ¿qué vamos a hacer si hace...?, ¿qué vamos a hacer si no hace...?, la persona ha dejado de importar como persona y como compañero, ahora lo que importa son los acontecimientos que se originaran y las consecuencias que de ellos se deriven, la persona (yo) tiene que empezar nuevamente de cero, con la ventaja -para mi- de todo lo que he vivido y experimentado en carne propia, que me hacen tener una visión más objetiva y realista de lo que uno puede y no puede hacer por y con los otros, y de hasta donde uno puede o no, involucrarse con y por los otros.

Me gusta la idea de tener que empezar nuevamente, me atrae el reto que eso implica, vienen momentos de demostraciones -aunque no sea eso lo que yo busque- porque se que los señalamientos existen, y que seguirán existiendo, al momento del regreso, las cosas vuelven a moverse, y ya hay algunos que se acercan, y ya hay otros más que miran con recelo, pendientes..., pero nada pasa compañeros, soy nueva, y como nueva me corresponde aprender, y conocer.

Con la nueva visión, acepto el reto, y comienzo desde cero, con todas las grandes ventajas que al día de hoy tengo, y con esos amigos que sé que tengo y que cuento con los dedos de una mano, y me sobran dedos. A todos gracias por sus enseñanzas, por sus apoyos, por sus olvidos, a los que por ignorancia, por presión o por decisión dieron la espalda, por sus exigencias, a todos gracias por su preocupación, la preocupación interesada de unos y desinteresada de otros, el morbo de otros cuantos y definitivamente... la calidad humana de todos.

Gracias por estos casi 9 años junto a la mayoría, por permitirme conocerlos, y por permitirme conocerme a través de ustedes y todas las experiencias que compartimos...

Estoy no solo lista, sino que ya emprendí el nuevo comienzo desde el 1 de agosto... y punto final y despedida a lo viejo, a lo que no sirve.


1 comentarios:

Blankta dijo...

Anita muy cierto lo que dices pero algo que dejo ese año "tràgico" fue hacerte conocido y saber que hay personas con fines y valores como tú y ahora aunque estemos en caminos diferentes sabes que seguiras cotnando conmigo